
Aquellos fueron días de Cola Jet Set...por la cuesta, enorme, de la Calle Sócrates, llegábamos al Sugar POP. Nos entreteníamos mirando a J, sí, el de Los planetas, cómo se hacía las rayas sin ningún miramiento en la barra del local, y cómo, cada dos por tres, se dirigía al baño con una chica diferente, cada cuál más tonta, cada cuál más engreída. Inma, mi compañera POP allí, la chica de Ciudad Real, la reina de los modelitos que cantaba las canciones de Astrud en la Pl. de la Catedral, le perseguía como un reto personal casi: "no es que me guste J, pero anda que no debe dar gustirrinín decir que he estado con él...". Y sí, finalmente estuvo, y quiero que ello conste en los Anales de las juventudes POP desde el principio de los tiempos, si es que existen...y si no existen, ¿ a qué esperan?
Después, cerrábamos la noche en el Amador o en Ruido rosa (donde perdí varias veces collares de bolas, como el que adjunto en mi fieltro símbolo de aquellos días). Nunca olvidaré la primera vez que pisé Ruido rosa, hace como poco 7 años, con el señor de Lori Meyers en la barra, que me invitó a tomar algo por haberlo reconocido, pues era el principio de sus tiempos. Ays...suspiro.
Los alemanes hablan de Heimweh, esaa morriña, nostalgia, por la patria chica (Heimat, la llaman), pero también se les puede oír decir Fernweh, que por el contrario es la nostalgia, morriña, de lo lejano, lo desconocido, o lo que se queire volver a vivir.
Granada es Fernweh, es "como nadar, como ir en bici...", cosas que nunca se olvidan.
Tributo a Granada, y a Inma, claro. Ya tenemos un fieltro de aquellas tardes de té y noches de pop...
*Canción : Cosas que nunca se olvidan (Cola Jet Set, anteriormente conocidos como Los Fresones Rebeldes + algún componente de TCR)

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